Canelo Gómez en vivo desde La Cumbre
El 10 de febrero, en La Cumbre, restaurante suspendido entre ciudad y montaña, el funk y el reggae tomaron el escenario en un evento corporativo que reunió invitados entre ellos representantes de medios de comunicación que terminó sintiéndose más como un ritual íntimo.
Canelo presentó entre su repertorio de la noche “Nivelando Balanza”, sencillo estrenado en octubre de 2025, marcando oficialmente el primer concierto de su año. Desde los primeros acordes quedó claro que no era un show para calentar motores: era una declaración de lo que trae este 2026.
Detrás de Canelo, la banda no fue acompañamiento: fue columna vertebral. En el teclado, Lupita Zúñiga construyó atmósferas con una precisión casi quirúrgica, alternando entre texturas suaves y líneas cargadas de groove que expandían cada canción. En la batería, Daniel Núñez, quien recientemente participó en el Camaleones Fest como baterista de Nelson Padilla, sostuvo el pulso con una mezcla de técnica y contundencia, marcando el ritmo con seguridad y energía constante que ya ha demostrado en escenarios de mayor formato.
La guitarra estuvo a cargo de Manuel Franco, integrante de Los Compass, banda que abrió el evento con una presentación sólida que dejó al público encendido desde el inicio, aportando carácter y matices que se movían entre lo rítmico y lo expresivo, enriqueciendo la identidad sonora del show. En las vocales, Gabriela Cardona reforzó armonías con potencia y presencia escénica, elevando los coros a momentos de conexión colectiva. Y en el bajo, Ariel Amisaday cimentó todo con una base profunda y envolvente, ese tipo de sonido que no siempre busca protagonismo, pero que sostiene absolutamente cada instante.
Canciones como “Positivo” terminaron de encender al público, que respondió con aplausos sostenidos y una conexión que trascendía el protocolo del evento.
No fue simplemente un concierto en una montaña. Fue el inicio de temporada para un artista que entiende que cada show es una experiencia completa: banda, narrativa y energía compartida.
Desde La Cumbre, Canelo Gómez no solo tocó sus canciones. Las reafirmó.
Y si este fue el primer capítulo de su 2026, el resto del año promete volumen alto.